Capítulo
2: Valores del Mercado Doméstico, Antes y
Después de la Historia
Ya que el universo en que vivimos y
experimentamos es teocéntrico, centrado en Dios,
el verdadero significado viene de estar en el aquí
y en el ahora, donde no hay intermediarios
entre uno mismo y la unidad divina.
Dentro
de la biosfera todo lo que pertenece a la vida
está interconectado, un ser, un proceso biogénico.
Ningún individuo nace sin una familia, una
extensión de las conexiones sanguíneas,
relaciones de matrimonios, amigos y
colaboradores, y finalmente el todo de la vida:
"Mitakuye Oyasin", "Todas
Mis Relaciones".
Ninguna
familia puede prosperar sin un hogar.
Lo
que el individuo experimenta como la unicidad
divina del aquí y del ahora, la unidad social
humana lo experimenta como el hogar. El hogar es
el aquí de la familia. La familia es el ahora
del hogar. Dentro del hogar de la familia se
aprenden los valores: la autonomía, la igualdad,
la lealtad y el respeto. Estos son los valores
que crean la familia.
El
hogar es la cuna de la cultura.
Todo el verdadero aprendizaje se experimenta
en el hogar a través de las interacciones de la
familia. El hogar es la fuente creativa. En el
dominio del tiempo, el hogar genuino es el centro
de todos los procesos económicos de producción,
consumo, reproducción y esfuerzo creativo: es
una sala cuna, una cocina, una escuela, un horno
para cocer cerámica, un taller de tejido. Todo
esto es parte de un hogar. El hogar es donde uno
nace, donde uno vive, y donde uno muere. Esta es
la verdadera economía. En el dominio del tiempo,
el hogar de la familia y el jardín están
generalmente dentro del esquema de una comunidad
llamado Bioma: un grupo de
hogares orgánico y autosuficiente. Lo que
sostiene a un bioma es la experiencia y
creencia compartida, un campo coordinado telepáticamente
que entrelaza las vidas y las muertes del bioma
en un gran tapiz común conocido como vida
universal.
Esta
descripción de los valores de la vida está de
acuerdo con la ley del tiempo. Lo que se vive de
acuerdo con la ley del tiempo constituye el
dominio del tiempo: el orden auto gobernado de la
biosfera. Dentro del dominio del tiempo, la
producción industrial está en un mínimo porque
destruye los valores del hogar y de la familia.
Las tendencias exageradas de la frecuencia
artificial de tiempo 12:60 distorsiona estos
valores e invierte la vida.
El
trabajo enajenado es la consecuencia de la
esclavitud salarial, el sistema a través del
cual el "salario" se gana para pagar lo
que era un regalo en la comunidad y hogar
original.
El
propósito de la esclavitud salarial es la
producción masiva y el consumo de bienes ya no más
cultivados o hechos en el hogar, para el
beneficio de una elite oligárquica de banqueros
e industriales.
El
trabajo industrializado enajena los valores de la
familia al enviar fuera del hogar al padre, y
ahora a la madre también, para ganar sus "sueldos",
mientras que los niños son enviados a
instituciones de educación sistematizadas y
rutinarias llamadas escuelas públicas (educación
obligatoria).
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[Guatemala] se ha
convertido en una creciente
amenaza a la estabilidad de
Honduras y El Salvador. Su
reforma agraria es una poderosa
arma de propaganda; su amplio
programa social de ayuda a los
trabajadores y campesinos en una
lucha victoriosa contra las
clases superiores y de grandes
empresas extranjeras tiene una
fuerte atracción para las
poblaciones vecinas de America
Central donde condiciones
similares prevalecen.
- Personero del
Departamento de Estado, EEUU.
1954
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La
consecuencia de este proceso 12:60 de tiempo
artificial y de trabajo enajenado es el caos y la
anarquía de la vida moderna donde la familia es
dañada, atendida por una hueste de
intermediarios egoístas llamados profesores,
terapeutas, asistentes sociales, doctores,
abogados y policías.
Con
la única posibilidad de ser alimentados por una
gama de productos envasados industrializados, los
sentidos de la familia están empapados de una
dieta de televisión electrónica y de cultura
radial que está disponible en el lugar de
trabajo, en el automóvil y en la casa.
Condicionados
a creer que ésta es la única forma de vida,
slogans religiosos, políticos, comerciales y
deportivos, controlan la mente engrandeciendo el
ego: "Vota por el Cambio";
"Estados Unidos es lo mejor"; "Jesús
es el único camino". A menudo, estos
valores aprendidos funcionan tácitamente a
expensas de otro. Esta es la sicología de hacer
que el esclavo del salario se sienta superior al
resto, sin embargo es abstracto y remoto
encontrar que alguien lo sea en la experiencia
real de vida de cada día. Todas estas
descripciones de la vida 12:60 constituyen una
definición del "Hechizo del Trabajo":
el trance hipnótico de las masas mediante el
cual la maquinaria del materialismo de la
oligarquía se permite consumir y destruir los
recursos de la biosfera, sin parar.
Separando
el bioma de la existencia vivida de
acuerdo a la ley del tiempo (la frecuencia 13:20),
y la carretera, el shopping mall y la cultura del
aeropuerto de la Diáspora moderna de la
frecuencia de tiempo artificial, están los
valores perdidos de la intimidad, la vida hogareña,
el cultivo y la cultura.
La
familia es la cultura de la intimidad. El
hogar es el medio ambiente de la intimidad.
Cuando la intimidad se practica verdaderamente en
el hogar, entonces toda la Tierra se convierte en
nuestro hogar. Centrados en Dios en nuestra
consciencia, en intimidad con nosotros mismos,
cada aspecto de nuestra experiencia participa de
la audaz inocencia de la vida en la biosfera. De
esta manera, la intimidad es la expresión y el
impulso al amor puro.
La
vida hogareña es el proceso de vivir y estar
creativamente en el hogar y en cualquier parte
del planeta. La vida hogareña es la paz creativa
de la consciencia centrada en Dios relacionándose
con cada detalle de la vida a medida que se
manifiesta en el momento, ni a favor ni en
contra, incluso compasiva en la ejecución de
cualquier mínimo trabajo. La vida hogareña es
tan extensa como creativa es la biosfera. El diálogo
de la intimidad que la telepatía permite con el
resto de la biosfera, fomenta el poder de la vida
hogareña al existir interacción de diferentes
formas de vidas.
El
cultivo es el poder creativo del hogar y de la
familia entendido como la capacidad para ayudar y
apoyar los procesos biosféricos fundamentales de
acuerdo con el conocimiento de la divina proporción
de tiempo 13:20.
El propósito
del homo sapiens siempre fue ser un cultivador,
es por esto que a esta especie se le dio la vida
en la Tierra, el planeta jardín. Después de
los 13.000 años de prueba de la edad de hielo,
el cultivo de una correcta relación entre el
hombre y la naturaleza apareció como la
responsabilidad humana fundamental para la
conservación de la familia y la estabilidad de
la biosfera. Al cultivo del jardín se le agregó
la caza y la crianza de animales.
La cultura es el instinto principal de la luz
divina dentro de nuestra sustancia evolutiva que
es cultivada en el hogar como la red de vida de
relaciones denominada familia. La cultura es
luz, y la luz de la cultura toma tantas formas
como percepciones y sentimientos hay que conectan
nuestra mente y nuestro corazón. El cultivo
es la forma en que la cultura se transforma en
una disciplina humana.
El
cultivo de sí mismo es la base de la vida
espiritual. El cultivo de sí mismo es el
valor humano central que debe ser alimentado en
el hogar por la familia. Las expresiones de la
cultura son naturales y espontáneas, en su orden
de acuerdo a los infinitos patrones de la divina
ley del tiempo: "La energía multiplicada
por el tiempo (13:20) es igual a arte".
La
economía de "el tiempo es arte" del
jardín del hogar natural dominó la vida humana
durante muchos milenios, y ha perdurado entre los
pueblos "indígenas" hasta su virtual
destrucción del día de hoy. La fuerza que
puso fin a la fase esencialmente prehistórica de
la economía de la cultura de jardín humano se
conoce como civilización.
Mientras
que la palabra "civilizando" puede ser
usada para describir la cualidad de aumentar el
conocimiento y el refinamiento; la palabra "civilización"
en sí se refiere a la sociedad humana organizada
en ciudades, por lo tanto, la civilización es la
vida de ciudad. La verdadera ciudad como la
conocemos hoy en día evolucionó del modelo
Babilónico. A pesar de los famosos jardines
colgantes, la cultura de la ciudad de Babilonia
estableció el estándar de cultura artificial
que se ha ido transformando a través de la
historia para llegar a su forma final: la economía
neo-liberal de libre mercado.
La
aparición del centro urbano es conocida en todo
el planeta tanto en el Viejo como en el Nuevo
Mundo. Mientras necesariamente se requiere más
especialización de función y trabajo, el centro
urbano se ajusta a un modelo cósmico del
universo. Mientras el centro urbano esté
cumpliendo su rol como modelo o patrón cósmico,
como Teotihuacán en el antiguo México, no
importando el tamaño de la población, el tiempo
sigue siendo arte. El intercambio de la
intimidad, de la vida hogareña, del cultivo y de
la cultura definían el rol de los mercados como
mucho más que sólo un bazar para comercializar
en una economía de mercado doméstico.
Lo
que Babilonia introdujo en el centro urbano,
transformándolo en una verdadera ciudad y en la
base de la civilización como la conocemos hoy en
día, fue el tiempo artificial y su sustancia
artificial, el dinero. Cuando el tiempo
artificial, el dinero, los impuestos y los
salarios entran en juego, así también lo hacen
los intermediarios del gobierno. Durante
milenios, los mercados han dependido del dinero
como único medio de intercambio. La vida en la
ciudad dominada por el tiempo artificial, el
dinero, y los sueldos se va haciendo cada vez más
artificial. A medida que la civilización y la
urbanización aumentan, la vida diaria del humano
se va distanciando de los medios de producción y
cultivo. Los conceptos condicionados secundarios
como el gobierno y el nacionalismo se transforman
en realidades básicas. La aparición de la
cultura de la industrialización del tiempo
mecanizado artificial fue el paso final en la
transformación de la civilización en una fuerza
totalmente opuesta a lo que existió cuando la
humanidad se lanzó en el camino del cultivo,
trece mil años atrás. Lo que comenzó como
cultivo fue totalmente destruido por la
mecanización.
Hoy
en día, el descubrimiento de la ley del tiempo
abre un portal de regreso al tipo de economía de
la cultura de jardín de mercado doméstico.
Mientras
la primera cultura de jardín de mercado doméstico
floreció en muchos lugares en todo el mundo,
pero sin un total conocimiento mutuo del todo, la
cultura de jardín de mercado doméstico post-histórico
es el resultado de una unificación necesaria y
crítica en el tiempo para evitar una catástrofe
total.
Como
una especie unificada viviendo en forma
consciente y auto reflexiva en el dominio del
tiempo, la cultura de jardín de mercado doméstico
experimentará una unificación espiritual sin
precedentes como también la creación de una
cultura galáctica planetaria única para su auto
entendimiento y su lugar en el tiempo.
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